Se desmorono mi mundo, mi zona de confort.
Mi realidad muto.
Hubo un tiempo en que me deje llevar por el cauce del río.
Existió una razón única, sublime y verdadera que despertó mi esencia.
Un YO que me hizo acreditar.
Aprendí que asumir es malo.
Pues en momentos pienso de manera distinta al pensamiento original.
Hay un tiempo donde el sonido del agua me trasmuta a un sublime espacio.
Donde descubrimos que fuimos y seguimos siendo los únicos protagonistas.
De una historia propia que sigue estando tatuada en la piel
como un simple roce de piel desde el horizonte.
Para sentirte basta apenas cerrar los ojos.
Si no pones limites al AMOR… no los pongas al AMAR, no coartes el quehacer del verbo que se hace TIEMPO EN PERSONA para obrar en acción. María Lasalete Marques
20 de marzo de 2015
17 de mayo de 2014
Hay en el aire.
Hay en el
aire
Un aroma a
tu piel
Que deambula
hace tiempo
Despertando
en mí
Las lejanas
caricias
Que como
pinceladas
Dieron color
a nuestra pasión
Desgranaron
sentimientos que parecieron
Jamás vestirse
y teñirse de la esencia
Color que
como el aroma
Solo se
logra ver
Cuando nos
fundimos en una sola piel
Hay en el
aire
Ese aroma,
el sentir
En la piel
el roce de la flama
Que como el
humo de un incienso
Ondea en el
silencio
De cada
roce de piel
De cada
frase silenciada
De cada
deseo hecho verbo
Y aunque no
estemos,
Estuvimos y
estaremos.
Luego de tanto tiempo.....
Cuando digo
que en mi vida existe un antes y un después, creo que en cada uno de nosotros
renace ese sentimiento, siempre que hemos vivido un evento que nos haya marcado
profundamente.
Esas
experiencias de vida que parecieran quebrarnos el alma, sin que el tiempo haya
logrado jamás mitigar los estragos de esa tormenta personal.
Hoy siento
que aunque sea la misma persona, tuve que moldar muchas cosas de mi para poder
hacer frente a retos. Porque el futuro se escribe con el presente que hacemos,
pero nuestro presente es apenas el resultado de un pasado.
Aun siento
muy en la piel, el roce de cada afecto, la cercanía de cada persona que estuvo
a mi lado. Y como fénix vamos alzándonos a la conquista de nuevos sueños. Hoy
me miro y pregunto que cambio en mi, Hay momentos que pienso que no tengo la
misma fortaleza de años a tras, pero debo aceptar que los años van sumándose y
que la juventud, va quedando atrás.
29 de septiembre de 2013
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