2 de junio de 2008

Tentándote el deseo....

Montaje fotográfico María Lasalete

Se me eriza la piel cada vez que el viento frio
invade la alcoba dónde tu cuerpo y el mío se retozan.
La carne esta caliente, húmeda de sudor
Y más que el viento es tu boca cuando recorre mi cuello
Que me brota la piel, erizándome al alma misma
Cuando en mordisqueas suave mis senos haciéndome gemir
del más dulce placer, del sentir tus manos dibujándome
líneas sutiles en la piel.
Curvo mi espalda, levanto mis ancas aproximando
mis pétalos abiertos a tus labios tentándote el deseo
Y son tus manos que me reciben arrebatándome
la horizontalidad de mi cuerpo que se ensarta como un triangulo
en tus labios, que desesperadamente beben sedientos de por más.
En ese juego geométrico de lujuria adoptando formas
y posturas, me retuerzo bajo tu cuerpo
Recorriéndote la cintura con mis piernas ciñéndote profundamente a mi.
Es resurgir del letargo dulce, en cálidas y placenteras excitaciones
Sentirme entre tus labios humedeciéndome en cada éxtasis
Fundirme entre tus piernas y alzarme sobre tu cuerpo
Mientras tus manos adquieren la forma de mis senos.

Eterno desafío...

Tu mirada hoy estalla en la mía
En el eterno desafío que nos amancilla el cuerpo
Hoy sedienta y hambrienta de tus carnes, de tus olores y sabores
Vengo a por ti y no recules, pues tu mirada estalla en el arco
de mis desafíos, hoy sabrás de la mujer que se esconde
detrás de lo sutil para ser la fiera encendida que arremete sobre ti.
Mis manos con las armas que te rasgan la dermis
provocando tus bramidos sin provocarte heridas
Mi boca la soga que aprieta engulléndote tu esencia ostentosa
Sin ahorcarte hago que los carmesís broten en tu piel
Y sin acercarte el fierro al rojo vivo, hago que de tu piel broten los sudores
Dejándote el dulce privilegio de ir a la afrenta con mi piel oleosa de ese
unto que te enloquece.
Asi resbaladiza me dejo atrapar entre tus manos por instantes
no te creas el ganador, tan sólo me pliego a mis placeres de mujer
Por ello no me resisto a tu boca, tus manos y tu lengua,
Tus manos ardientes tus dedos juguetones.
Más no te descuides que en lo que menos apremies, seré yo
Quien te revuelque a mis ansias y mis deseos de poseerte
De la manera loca que cubre la fiera a su trofeo.

Cáliz de mi boca....

En la oscuridad carente de luna y sin reflejos de luz aparente
Me acerco a tí, acariciándote, adentrándome en los deseos
visibles de tu cuerpo, para tomarlos entre mis manos
Y curvándote a mis deseos de sentir tus mieles, beber tus sabores.
Respirar tu aliento cuando brota entre gemidos
Recorriendo tu cuerpo con mis manos.
Manos que en instantes se entrelazan con las tuyas para recorrerme la piel.
Manos que te llevan al pliegue de mis ancas, para que desojes cada pétalo
Nácar que se abre dejando correr el néctar invitando tus sentidos.
Lujuria que resalta como estela en mi piel para ofrendarse a ti
tomar de ti la ambrosía que corre en el cáliz de mi boca
exquisitez que brota de las fuentes ante el grito de un espasmo.

Corazón....

Porque duele el corazón tras una tristeza, y estalla ante una emoción
Porque corazón cuando alguien te hiere, sollozas y sangras
Y cuando amas gimes de placer latiendo en sofoco de respiro.
Eres la fuente misma de la pasión que brota
Sin razones, haciendo que mire distante para ver
Otros ojos que puede que brillen junto a los míos intensamente
O me hagas ver, los ojos que apenas me ignoran
He buscado entre las rocas el amor que siento latir
Y del solo conozco la leve caricia, que ya no esta presente,
y este tiempo que creí nuestro, desapareció entre el humo de la hoguera extinta.
Dejo de ser y siento que deambula al encuentro de los dos
Por que me dueles tanto corazón
Haciéndome los días eternos y la noches finadas.