16 de junio de 2025

Se dice que el tiempo nos borra las memorias, que logra amnesias al sufrimiento. Pues entonces no soy realmente humana, pues el tiempo solo me ha hecho dejar atrás lo sucedido, pero olvidar no lo ha conseguido. He aprendido a vivir con ello. He aprendido que no puedo seguir buscando lo que ya no hay que buscar ni luchar por lo que no merece batalla. He estado escribiendo nuevas páginas de mi historia, acumulando experiencias, conociendo personas, sonriendo con amigos nuevos de camino a casa, siendo hombro y teniendo apoyo en cada momento en que nos sentimos más vulnerables. Pero quien espere que sea el tiempo el que sane heridas y no luche día a día por encontrar una nueva razón de vivir, por hallar algo por lo que valga la pena luchar, aunque la única razón de ser sea uno mismo, será siempre la verdadera razón para vencer la muralla.

27 de mayo de 2018

Luz de luna


Luz de luna que cubres mi cuerpo

Que estremece junto al muelle aguardando tu presencia

Amor azul que nace en cada pétalo de  rosa

Que se abre lujuriosa a la calidez del sol que emerge de la noche

Quietud en las aguas cristalinas del río que nace a lo alto de la colina

Yacer de abrazos sedosos como brisa que juega con las dunas de arena

Sirios que dan luz y aroma en la alcoba donde nuestros murmullos

Son las caricias que envuelven nuestras bocas sedientas

Es la hoguera encendida que atiza el fuego que llevamos en la piel

Son instantes donde se logra alcanzar la plenitud del firmamento

En la unidad del movimiento sinuoso entre el ondular placentero

Es la línea indiscreta que pone al descubierto las ansias del estar

Enclavados en un mismo cuerpo, sentir el estremecer jadeante

De cada promesa expresa en un te quiero, en un te deseo,

en la fascinación de un te Amo.

7 de julio de 2016

Abrir la caja de los miedos

Momento,
cielo azul que se abre en abrazo de mar.
rastro que se deja ante las huellas dejadas en el camino
que deseamos seguir.
un abrazo que no se dio,
unos labios que no se fundieron en un beso.
Un adiós a destiempo
Palabras recogidas,
 indeleble susurro de un deseo que no se convirtió en éxtasis.
Camino que se hizo equidistante
desde el epicentro mismo de algo condenado al limbo de los miedos.
Mar y aroma, brisa helada que contorna una piel erizada,
mirada errante, suspiro que nos llena el pecho.
 Una ancora que nos fija en tierra firme.
 Piel humedecida de la brizna marina
mil puertas que se cierran y ventanas que se abren
 miedo y temores de traspasar la linea delgada del presente hecho pasado.

12 de junio de 2016



Decidí un día comenzar dee nuevo
enfrentar a dos nuestros temores
Hacer realidad un paradigma irreal
decidí ir tras tus huellas  y a tu lado caminar.

Por ti me deje mi alma, en todo lo que deje a tras
mis dias en constante dicotomía
lo que la vida me dió un día
y lo que construí con esfuerzo.

Cruce el horizonte, tras la transparencia de tus palabras
y a la orilla del mar  prometimos ser eternos
mal sabíamos que la eternidad no tiene tiempo
y el tiempo no tiene principio ni final

Al pasar del tiempo, lo que fue efervescencia
se desvaneció en aguas estancadas dónde solo el lotus florece.
Dónde el odor huele a muerte.
y la muerte se vuelve vida.


21 de mayo de 2016

El frenesí de la vida

En un veloz carrusel me dejo llevar a la cima del mundo
Descendiendo vertiginosamente
Upsss
siento un vacío en el vientre al descender con la velocidad apresurada
Siento la alucinación de un espasmo orgásmico
Una realidad que asusta pero que al final
sientes la adrenalina toda explotar en tu cuerpo
y la intensa sensación de relax
Wau… rica sensación lujurioso despliegue de agitaciones.
Y mientras gritamos de susto, reiremos siempre al final del trayecto
Así quiero que sea el transcurrir de mis días
Una concupiscencia interminable de espasmos
donde la adrenalina invada mi cuerpo y mi esencia
Despliegue de brillo en la piel
Y en la mirada el centelleo de mil orgasmos de placer
Placer de vivir cada día como si fuera el fin.
Correr a la velocidad del rayo abrazando cada microsegundo
Vibrando con cada evento, en cada compartir con quien este presente
En cada mágico instante que esté presente en mi
Quiero subir a la montaña rusa de la vida
estremecer hilarante con cada instante.
Quiero que mis días sean un frenesí disfrutar del ahora,
mismo que no haya motivos

12 de mayo de 2016

Que inspira querer ser, lo que apenas soy.

Que inspira el vuelo de las aves,
El arrullo de sus cantos,
El gorgotear del agua cayendo desde la fuente sobre el arenisco del rio
Que inspira el viento en danza ondeante
Y el sol que desciende lentamente
Arropando la espuma del mar
Que inspira las noches llenas de estrellas
Y el canto nocturno de los insectos
Que inspira las manos del pianista
Que uniendo notas crea melodía
Que inspira al poeta y a sus letras sueltas de palabras compuestas
frases llenas de silencio  convirtiéndolas en poemas
Melodía es la música del silencio, es letra compuesta
que sin palabras eleva el alma y abre los pensamientos.
Que inspira el universo para que segundo tras segundo se transmute, se transforme.
Que inspira el sonido del violín tras el roce de sus acordes
Que inspira la musa que imbuye en su poeta, músico, la esencia de lo majestuoso.
Que sentimiento desencadena este ancestral desnudar del alma.
Esta procura del anclar en puerto, este mirar al cielo a procura del infinito.
Que inspira en lo más hondo del hombre buscar a Dios siendo divinidad.
Que inspira mi vivir, que me hace presente cada día
E que busca en el horizonte el despertar de un nuevo renacer.
Que inspira querer ser, lo que apenas soy.

El absurdo y la razón

Ayer en la penumbra de la noche, el viento agitaba el ventanal
Los días se agotan y la esperanza cada vez es más etérea.
El dulce aroma llega a mí creyéndome despierta, sé que estoy soñando
O al menos eso creo, pues hace algún tiempo mi consciencia deambula
Entre la fantasía y la realidad nefasta de las incongruencias
Se rasga el alma, y el corazón tantea vivir, llevando su ritmo
El deseo es instante que se viste de vacua y el miedo deja de estar
El aroma y el canto del silencio abrazan mi cuerpo
No quiero nada realmente,
porque lo que he deseado verdaderamente lo he perdido.
Es el tiempo y nada más que él que me mantiene viva.
Es el corazón que vive por mí, pues mismo herido sigue jadeante
Y el amor jamás muere, está presente mismo en los temores de la soledad
Intente construir un castillo que perdurará en el tiempo, y vasto el roce de una ala
desplazanado tan solo una piedra, para que roca a roca fueran cayendo más allá del acantilado
Donde el invierno las cubrirá de musgo, y el tiempo consorte del olvido
No ha aprendido que el amor no muere, y duele cada despertar, las heridas están.
Quiero no estar, aunque estando estoy ausente. 
Y es por ti que aún sueño.
Lo absurdo no entiende que el amor no muere. 
Y la razón olvido que el amor es eterno.

13 de marzo de 2016

De los sueños venideros

Desnuda la noche
Del ayer, del presente de los sueños venideros
Despertar estremecida
Arrullada entre tus brazos
Dormir placentera, despertar con el dulce néctar de tus labios
Volar una y otra vez, hasta llegar a ti
Hasta llegar al límite
Y mientras ondeo como mar
Fijo mi mirada en el brillo de la tuya
Desnuda la noche

Del ayer, del presente de los sueños venideros.

5 de febrero de 2016

Vaivén

Un vaivén de pensamientos
Frases dichas con el alma abierta
Sin el bozal del púdico amor.
Palabras que ondean en un mar tenebroso
Enardecido invierno que ha extinto lo cálido
Despliegue de verdades engullidas por la ceguera.
Ellas afloran fragmentando los trozos de un cristal
Dejo marcas el tiempo, vulnero certezas, sembró mil veces la duda.
Y en un instante como tormenta de cabo.
Engulle todo sentimiento que pudo marcar la diferencia

De un pasado tenebroso y un futuro hecho árido desierto.

Despertar sabiendo que aún no he podido soñar dormida.

Una melodía,

el leve incienso que impregna de almizcle los aromas,
luz tenue que reviste de sombras cada rincón, donde se escribió una historia pasada.
Recuerdos que entre las manos del pianista recobra vida.
Para desvestir el azul tenue y resurgir el blanco oscuro de los contornos añiles.
Reminiscencia de escenarios que connotan la razón del abismo solitario
Soledad que se hace inmensa ante el silencio ínsito.
El viento ondea en búsqueda de lugares por donde consiga penetrar.
Como cada viejo pensamiento, se viste la mirada del horizonte
y nos llenamos el pecho de aire, en un suspiro taciturno de vacío.
Las manijas del viejo reloj,  que un día fue obsequio  dado por un príncipe a mi Madre.
Marca el tiempo que segundo a segundo, me dice que el anterior no regresa a hacerse presente.
Vamos moldando el presente, con aquello que tenemos en las manos.
Abrazando cada gesto que nos brinda el hoy.
 Quiero correr al cauce del río, al lago de mi cisne y ver que su regreso es quimera, que el hielo se desvanece ante la nueva primavera.
Que lo que parecía desierto blanco, ante los primeros rayos se torna vida que emerge.
Apartar el áurea que rozaron la mía, fundiéndose en una en cada encuentro
Levitar sobre los sueños en búsqueda inquieta del esbozo del mañana.

Despertar sabiendo que aún no he podido soñar dormida.

25 de noviembre de 2015

Noches de luna llena


Hace algún tiempo, que no dejo que mis dedos tecleen las palabras que afloran en el silencio de mi mente, en las ansias de mi alma, en el manantial de vida llamado corazón.

Hoy después de algunos años, creí que la madures había llegado también a los pensamientos silentes, palpitantes de todo el sentir de mi esencia de mujer.

Pero las ganas siguen siendo las mismas, pueden que lo pausado sea el envoltorio más apasionado, pues se disfruta el más leve y cálido respiro sobre la piel.

El rastro que deja las yemas de tus dedos en mi piel son más notorias, pues son evidentemente más sentidas, y no porque la dermis se ha tornado más fina. Sino porque el tiempo no es constante en ningún instante. Y no hay prisas de llegar a lado alguno.

La mirada se ha tornado más penetrable y lo tácito se torna presencia y verbo.

Hace algún tiempo que lo que parecía encubierto estaba expuesto al roce del viento, al mismo frío del invierno, pero jamás lejano de mí ser.

Sigo trayendo a mi mente el aroma ardiente de tu piel, sigo escalando cada rincón donde tus manos dejaron huellas, sigo sintiendo la presencia de tu esencia en el blanco lienzo de mi alma

Bajo esas estrellas, sumergidos en el agua en un frenético abrazo entregados en un solo cuerpo, a la descubierta del éxtasis de la vida, inundados de una irrealidad que jamás se tornaría en eje de nuestras realidades. Pues aunque buscamos un solo emerger, sucumbimos en encontrar un camino juntos.

Hoy soy la amalgama que moldaste, soy la explosión de lo que redescubriste y sigo siendo tu más sublime pensamiento en noches de luna llena, donde se mezcla el aroma del almizcle y el incienso de canela.

Soy ese trinar de aves entonando la melodía de gemidos y así el grito broto por primera vez junto al torrente.

Sigues cohabitando en el espacio único que recreaste en cada instante sublime. Sigues siendo el autor de mi despuntar de mujer, el artífice del primer orgasmo alcanzado a dos. Sigues estando y sigues existiendo.  Aunque no sea la presencia la esencia, pero siempre será más allá del horizonte la fuente única del estremecer de mi piel, serás siempre el vuelo del cóndor. 

Serás la suave melodía al escuchar Enya o Budha Bar. Serás cada nota sobre las líneas paralelas de nuestra partitura.  

2 de julio de 2015

Palabras silenciadas


Alas inmensas se despliegan entre ambos, elevándonos en una aventura.
Cuerpos entrelazados, unísonos, apenas en un solo palpitar.
Sentir cada espasmo de tu placer en mi piel.
Tus excelsos secretos que sólo yo he podido desentrañar.
Un placer tántrico, que hemos descubierto en el tiempo detenido,
un abrazo único y siempre irrepetible.
Una historia escrita sobre un lecho de crepúsculos robados a la cotidianidad,
sueños hechos anhelos.
Un deseo de amanecer entre tus brazos, tus aromas,
adentrada de tu virilidad mismo adormecida. 
Quisiera robar horas al tiempo para componer nuestros instantes.
 Pincelar tu piel con el leve roce de mi piel,
fijas nuestras miradas en un diálogo único e intemporal.

Yo es tu nombre inmerso en miles de palabras silenciadas en cada místico segundo.. 

1 de julio de 2015

He tanto hablar solo queda el silencio.

De tanto hablar poco digo, porque lo que realmente deseo decir, quedo silenciado en el tiempo.
Son murmullos que no deseas escuchar, son sentimientos que nada te dicen ya, de que vale la pena preguntar si tu alma palpita nuevamente, o si te arrancan los deseos,  si tan solo no puedes estremecerse a mi lado.
De que me sirve estar en el ojo de las tormentas, si apenas veo que ellas remueven y renuevan otras sendas.
De tanto hablar poco digo, porque lo que quisiera gritar se hizo silencio una tarde de domingo.

Son frases balbuceadas que jamás volveré a pronunciar, son palabras dejadas que ya no dicen nada. Como nada dice la mirada cada vez que te sueño.

Yo en mí


No hay imagen más real, ni melodía mas autentica,
que pueda reflejar lo sublime de cada uno de mis pensamientos al recordarte.
Me siento la paleta del pintor dejada a que sus pinceladas
encuentren los matices para dar vida a cada color, policromía sutil, e intensa.
Así de lento es el roce de mis manos en tu piel
en cada pensamiento que recrea un pálpito de emoción.
 Inmenso como el horizonte, que más que abrirse a la descubierta de otro norte,
se abre a lo ancho para abrazar tu esencia en mi torrente.
Una imagen que hace veloz en movimientos diminutos,
 transformando en segundos un rio en afluente abriendose al mar.
 Estás en la melodía que fluye haciéndose eco.
Estas en la brisa que molda la piedra,
eres agua que rasga el cañón convirtiéndolo en inmensidad.
Eres infinito como el firmamento donde el cóndor encuentra su punto máximo de libertad. 
Eres…porque jamás has dejado de ser el Yo en mi.

Dueña

Estoy más sin embargo no siento que las horas pasen, siento que el tiempo se detuvo cuando vi tu retirada. No veo la grandiosidad de la vida, apenas me hago vida en cada instante, un día desee intensamente desvestir este ropaje tejido de piel  que me hace vivir, pero vasto un segundo, una única imagen que exorcizara un quizás, un final no escrito. Hoy la vida me llega como los rayos del sol entre las ramas de inmensos cedros. Hoy la vida adquirió una tonalidad diferente. Aprendí a soslayar la inmensidad del desapego. Hoy los grises me parecen crepúsculos. Hoy porque es la única que realidad que tengo no siendo su dueña, pero ella es el espacio único que me pertenece. 

Tú lo sutil de mi piel


Luz tenue,
piel sudorosa,
olor a almizcle, 
lecho de esencia,
dos siluetas en una sola sombra,
un incienso que arde y una llama que enciende un preámbulo.
Un sonido avenido de las entrañas  sublime entrega,
un roce de dedos en una piel ardiente de pasiones silenciadas.
Una esencia mácula,
frases que se repiten aglutinándose,  que en nada describen los instantes
pues cada segundo es irreverentemente irrepetible,
danza sutil que despierta nuestros deseos,
sombras que acentúan lo erótico en sombras reflejadas.
Estallidos de piel y sonidos jadeantes,
 horas que instamos perpetuar,
 evitando los segundos que advierten el fin en un orgasmo,
 vivencia que deseamos tatuar en una piel sudorosamente ardiente.
Una sola silueta hecha de dos cuerpos entrelazados,
 un tu y yo hecho deseo, anhelo, ansias, locura.
Eres el susurro al sonido en un beso intenso.
 Somos remanso de plenitud que deseamos mantener intacta en el tiempo,
 en un prefacio que jamás concluya.
Serás por siempre el evocar de mis deseos.

 De mi espacio dorado, en cada día nublado, seguirás siendo lo sutil de mi piel.

Hoy soy y me permito ser....

Hoy amanecí con la sensación de alcanzar lo inalcanzable.
De sumergirme en la intensidad de mis años.
Hoy siento la madurez hecha primavera.
Hoy me permito invertir la esencia de los sentidos, 
de expresar que saboreo cada imagen que veo, 
que veo cada aroma, que respiró cada sabor, 
que siento en mi piel el roce de cada sonido, 
y que oigo cada imagen. 
Hoy siento que todo es posible, que puedo ser prudente y a la vez irreverente, 
que puedo ser discreta y estridente. 
Que puedo delinear mis labios de colores y usar el rojo carmín. 
Tengo la edad justa de ser lo que quiera ser,  
sentirme divina y desayunar con una copa de champaña. 
Tengo la certeza de poder enamorarte y desearte sin esperar que seas tú a iniciar el cortejo.  
Hoy me permito decir que siento en mi piel las caricias del sol mismo que no logre ver más allá con la neblina. 
Se es, no  nos hacemos. 
Estamos el tiempo que deseamos pues nadie nos espera. 
Así qué el tiempo es apenas un reloj que marca las horas. 
Hoy me permito decir que mis horas se tornaron minutos y que el día tiene más que 24 horas.  
Veo en cada mirada un espejo donde me veo reflejada, y me veo una mujer divina. 
Alguien que es esencia de primavera, brillante como el verano, 
brisa que no se atrapa como otoño y místicamente sublimé como invierno. 
Hoy soy lo que siempre he querido ser, despliego mi brillo y marco presencia. 
Puedo cruzar la línea, desnudarme sin hacer a un lado mi ropaje.  
Hoy el tiempo no decide lo que soy.

29 de mayo de 2015

Sucumbir para renacer

A hurtadillas fuiste entreabriendo la caja de pandora que cuidadosamente fui manteniendo distante de la mirada.
Nunca la ignore. Pues estaba envuelta de un halo mágico que en cada confronto con mi realidad se hace elocuentemente presente.
Lograste penetrar entre mis armaduras de acero, defensas que mantuve alzadas, negando cualquier entrada posible, negándome a  mí misma el único derecho elemental de ser plenitud.
Seguí mirando el sol del otro lado del poniente,  mientras dejaba el viento refrescar mi piel. Fuiste la esencia que logro traspasar ese espacio vital en el cual me refugie para no sentir jamás la despedida, el adiós sin retorno, el hasta luego sin esperanza.
Me permití tocar por segundos la oportunidad de renacer, pero descubrí que la vida se engalana de comienzos y finales, lo que suelen llamar ciclos.
Lo que busque en la distancia,  murió o mejor jamás existió. Deje en el puerto lo que talvez pudo ser, sin saberlo termino no siendo también. Y lo que debió ser por siempre, fue apenas un error.
Mi realidad hoy esta revestida de acero. Sin dejar de ser quien soy. Sonriendo desde adentro, viviendo el mismo instante, viendo el hoy intensamente.

A hurtadillas entraste y abriste la caja de pandora. Puse a muestra mi vulnerabilidad. Apenas no quiero ser nunca más las marcas de un reloj que define el tiempo. El instante. El regreso, la despedida. No deseo ser la que te quita el sueño, la que te hace soñar, quiero ser el fruto de tus sueños, la que está a tiempo entero, quiero ser la que te arrope, La que duerma sobre tu pecho. La que junto a ti construya nuestros sueños.
Extenso es medida intangible, es inicio y final con un trayecto o espacio inabordable de visualizar.
Es como aroma que inspiramos y que en instantes nos transportan en escenarios intemporales.
Intenso es la forma de describir la enormidad de una sensación que se torna dey Abu 
Intenso es la conmoción que yace ante los recuerdos repletos de misticismos.  
Leve es el vestigio de un incienso que arde, almizcles que se propagan en un espacio impregnándolo con su aroma, en donde los sonidos son murmullos avenidos de una piel humedecida. 
Extremo es el ápice rebasado mientras se entrelaza el deseo y la esencia misma de dos cuerpos que fluyen en uno. Insuperable es ese abrazo que logra decir más que mil palabras y que nos arranca silente lo que jamás fuimos capaces de pronunciar.
Te alejo y te atraigo a mi como ese aire que inspiro, llenándome intensamente el pecho. 
Por siempre existirá una entidad viva, hecha presencia en un lenguaje lúdico que solo tú y yo somos capaces e descifrar. 
Somos dialogo hecho mirada que se convierte en tacitas caricias. 
Excelso es todo este sentimiento que se lleva tatuado en la piel, en la memoria que se guarda como reliquia de papiro escrita con tinta indeleble. 
Inmensidad es un horizonte donde tus amaneceres son mis crepúsculos, donde colindan las huellas imborrables dejadas en la piel y la reminiscencia de cada segundo.

Silencios.....

Talvez mis silencios quieran ser la leve caricia de un roce que arde de deseo de volver a ser reminiscencia de un instante pasado que se niega a morir extendido en tu piel.
Tal vez mis murmullos no sean más que el grito enmudecido que susurró para decirte al oído una vez más que te Amo.
Tal vez sean mis letras el único puente que me mantiene unida a nuestra verdad. Tal vez atrapada en la extemporaneidad, sea la forma que invento para decirte que el leve roce del amor sigue existiendo y que cada segundo permanece presente por más que intente camuflar un presente que no me representa.

Convirtiendo el ahora en una rutina asfixiante que no puedo transformar. Cada día es un inicio constante tratando de traspasar ese puente que procuró disipar entre la bruma de mar cubierto por una gris neblina. No se si estás al final del camino. Lo que si se es que estoy en el.